Los alumnos de 2º ESO recibieron una clase muy especial por parte de un magistrado y un secretario. En ella, les explicaron cómo funciona el sistema judicial español y lo que hay que tener en cuenta para ser ciudadanos responsables.

Una vez llegada la tarde y después de comer y reponer fuerzas, llegó el
momento más esperado por todos: EL FESTIVAL. En el festival todas las ciudades
presentan sus canciones relacionadas con el tema de cada año, que como mencioné
antes, este año fue “LA LUZ”. Además de canciones y actuaciones, se llevaron a
cabo concursos como “El jademino del año” que finalmente ganó una chica de
Valladolid. Mientras tanto, los zamoranos, penúltimos en actuar, fuimos
acumulando nervios hasta que llegó el momento de nuestra actuación/musical
“SOMOS LUZ”. Finalmente, todo salió genial y lo pasamos en grande.
Por la noche también era nuestro turno. Éramos los encargados de la Vigilia
y en poco menos de una hora, pudimos crear un ambiente de oración y reflexión
que a más de uno le hizo pensar. Para terminar el día, y de nuevo en el colegio
de Canillejas, pudimos disfrutar de un rato de música, baile y juegos como el
“limbo” ya realizados otros años.
Para finalizar el JADEM, y muy a pesar de todos, el domingo lo comenzamos
con una misa que se hizo muy amena gracias a la homilía en la que, además de
reír, pudimos seguir profundizando en el tema en torno al cual se articulaba el
JADEM. Una vez acabada la misa, y rellenadas las evaluaciones del JADEM, llegó
el momento de decir adiós. Muchos grupos y amigos a los que despedir, porque
aunque parezca mentira, el JADEM puede unir a las personas de manera muy
especial, y ese vínculo siempre estará con ellos. Los que participamos, ahora
sabemos que el JADEM no es cosa de un fin de semana, sino de un año entero
esperando al próximo y sin perder el contacto con todas las personas
implicadas. Ahora solo quedar decir: ¡HASTA LA PRÓXIMA, JADEMINOS!